Autoestima y orientación laboral

Uno de los mayores retos a los que tendremos que enfrentarnos en el desarrollo de nuestra labor como orientadores/as laborales es a la baja autoestima de las personas que acuden a nosotros y a su pérdida de motivación ante la perspectiva de encontrar empleo.

Identidad personal

La identidad personal se puede definir como el conjunto de características personales e intrínsecas de la persona que le hace única y diferente al resto. La identidad laboral o profesional será aquella parte de la identidad personal que se va desarrollando con el paso del tiempo desde la infancia y que está muy relacionada con los gustos, preferencias, inquietudes y con el medio en el que nos desarrollamos.

Las personas que le dan mucho valor al factor laboral suelen unir la identidad personal con su desempeño laboral, de tal modo que ambas van unidas. En este sentido, la pérdida del empleo (o la dificultad en el acceso al mismo) puede suponer un aislamiento social, pues lleva consigo una disminución de los ingresos económicos, una reducción de relaciones sociales y consecuencias psicológicamente negativas como puede ser un aumento de los niveles de ansiedad y estrés.

Para muchas personas, el trabajo supone una seña de identidad, un recurso para formar parte de un estilo de vida, para sentirse miembros partícipes de la sociedad.

Autoestima 

La autoestima es un concepto complejo que indica el valor social-emocional y afectivo que uno se da a sí mismo en diferentes aspectos vitales de las relaciones personales e individuales. Es el valor que nos damos como personas y es el resultado de las valoraciones que realizamos sobre nuestras habilidades y cualidades.



Parte de la autoevaluación personal que realizamos en base a tres componentes:

1) Componente cognitivo: autoconcepto personal, que es la imagen mental que tenemos de nosotros mismos (por ejemplo, soy muy perfeccionista).
2) Componente afectivo: es el resultado de la valoración de nuestras cualidades personales, como favorables o desfavorables.
3) Componente conductual: es lo que decimos o hacemos en base a la opinión que tengamos de nosotros mismos.

La autoestima se forma en base a cuatro áreas:

1) Área física: ¿me gusta mi cuerpo, mi peso, mi cara?, ¿qué parte de mi cuerpo me gusta más, cuál me gustaría cambiar?
2) Área social: ¿tengo buenos amigos?, ¿consideran mis amigos que soy simpático?
3) Área laboral-académica: ¿tengo un buen trabajo?, ¿estoy haciendo lo que me gusta?
4) Área afectivo-familiar: ¿soy buena persona?, ¿soy buen padre/madre?

La autoestima alta es pensar, sentir y actuar de forma satisfactoria, siempre con actitud positiva y amor incondicional hacia uno mismo, independientemente de las circunstancias vitales, y aceptar las dificultades como algo natural.

Algunas claves para mejorar la autoestima son:

  • Ser positivo, ser objetivo, quererse a uno mismo, asumir los problemas, no exigirse el máximo, no ser demasiado perfeccionista.
  • Ponerse metas alcanzables, no tener miedo al fracaso, no dejar las cosas para mañana, dar importancia a las pequeñas cosas de la vida.
  • Vivir el presente, aprovechar las oportunidades, buscar apoyos, planear actividades agradables, mimarse.
  • No compararse con los demás, no etiquetarse, no buscar la aprobación de los demás, callar al crítico interior.

A continuación os dejo una serie de juegos y dinámicas para trabajar la autoestima en grupo, muy útiles para usar en un taller grupal de búsqueda de empleo:




Para terminar, os dejo esta charla TED de Niko Everett (subtitulada en español):








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